Voto electrónico en el Perú, o cómo jugar con el derecho fundamental de nuestra democracia

A menos de un mes de la segunda vuelta de nuestras elecciones presidenciales, las interrogantes entorno al voto electrónico siguen sin aclararse. Como analizaba en su momento, la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) fue modificando la reglamentación para implementarlo a su antojo. Lejos de ser transparente, esta implementación se dio bajo un oscurantismo digno de sospecha. Hoy no sabemos si nuestro voto realizado electrónicamente es seguro, privado y secreto.

Un anuncio irresponsable

A principios de marzo, la ONPE anunciaba que iba a implementar el voto electrónico en treinta distritos del país. A partir de allí, todas fueron dudas. Sin siquiera saber cómo hacerlo, más de tres millones de votantes iban a emitirlo por primera vez. Una semana antes de los comicios, la ONPE decidió dar un paso atrás y acertadamente reducir la cantidad de distritos donde se iba a implementar. En este contexto, la sociedad civil y la comunidad técnica comenzaron a cuestionar la seriedad, legalidad e improvisación de tal implementación.

La reacción fue sensata. Dentro de la ONPE, diversas gerencias comenzaron a analizar la viabilidad de la aplicación del voto electrónico. Consecuentemente, su Gerencia General recomendó al Jefe Nacional la reducción de la aplicación del voto electrónico de treinta a diecinueve distritos. El fallido plan de capacitación y la coyuntura política sirvieron de base para tomar tal decisión. Una de estas gerencias, la de Información y Educación Electoral, emitió el informe 038–2016-GIEE/ONPE que muestra los bajos porcentajes de éxito en capacitaciones de presidentes de mesa de Voto Electrónico (41.53%) y de electores de (11.55%):

Capacitación Proyectada Ejecutada
Miembros de mesa 53,226 22,106
Electores 3,026,660 349,544

En este caso, no importó el número de personas que se capacitaron para ir y elegir a sus candidatos en una de las 22,436 tablets destinadas a mesas electorales. Lo que importó era que la ONPE organizaba y desorganizaba la logística electoral sin dar explicaciones. ¿Acaso era necesario dar explicaciones? Claro que sí. En todo el mundo, no hay sistema de voto electrónico que garantice al 100% la seguridad y privacidad del sufragio. Por eso debemos preguntar, cuestionar, debatir, abrir el juego para que diferentes actores analicen el sistema y comprueben de que tendrá la menor posibilidad de error.

Acceso a la NO información

Distintos representantes de la sociedad civil, comenzaron a presentar numerosos pedidos de acceso a la información pública buscando esclareces estas dudas.[1] Principalmente, solicitaban información acerca de procesos de capacitación, contratación de proveedores de software, código fuente, auditoría externa, documentación técnica, entre otros. Para la ONPE, esto no debió haber sido un problema. Tal información debería encontrarse en sus archivos y ante una solicitud de acceso a información, la entregaría. Pero no pasó eso. La mayoría de la información solicitada resultó ser “reservada”. Lo único que pudo entregar fue la orden de compra por las tablets y el informe sobre el repliegue de la implementación.

La información que la ONPE ha clasificado como reservada y a la que ningún ciudadano puede acceder incluye:

  1. Evaluación de la aplicación del voto electrónico utilizada en las elecciones del 10 de abril de 2016;
  2. Entregables del servicio de auditoría de seguridad en el proceso del software del voto electrónico elaborados por la empresa Prime Profesional SAC;
  3. Observaciones realizadas por la UNASUR, OEA y cualquier otro ente Auditor al software del Voto Electrónico utilizado en los procesos electorales pasados (2014 y 2015);
  4. Guía de personalización de tarjetas inteligentes;
  5. Guía de personalización de dispositivos USB;
  6. Guía para las pruebas de operatividad de los módulos del VEP;
  7. Guía para las pruebas de funcionalidad del Kit VEP;
  8. Reporte de seguimiento elaborados por la SGOI y reporte final de la GITE del proceso seguimiento y monitoreo VEP;
  9. Registro de software de voto electrónico a usarse en las Elecciones Generales 2016;
  10. Contratos laborales de técnicos y/o programadores de software de voto electrónico de ONPE;
  11. Bases, propuestas y decisiones de contratación de software de voto electrónico de ONPE;
  12. Auditorías externas del software de voto electrónico a usarse en las Elecciones Generales 2016;
  13. Entregables producto de la AMC N°212–2015-EG-ONPE adjudicada a la empresa Cybersec Consult SA;
  14. Código fuente de las aplicaciones informáticas desarrolladas para la implementación del Voto Electrónico Presencial;
  15. Documentación técnica de la aplicación implementada en el Voto Electrónico Presencial; entre otros.

Lo interesante de esta protección confidencial es que todas estaban fundadas en un sólo documento: Resolución N° 003–2016-SG/ONPE. Este documento resolvió clasificar como reservados los Activos de Información que se encuentran en posesión o control de la Gerencia de Informática y Tecnología Electoral de la ONPE. Sí, todos los Activos de Información. También resulta curioso que esta Resolución tiene como fecha el 29 de marzo de 2016. Es decir, diez días antes de las elecciones.

La novela continúa

Pareciera que la ONPE, ante la presión mediática generada por la implementación del voto electrónico, decidió intempestivamente declarar inconsultables todos los documentos e información que girara entorno al tema “Voto Electrónico”. Lo bueno fue que una semana después, ello motivó que seis gerencias presentaran respectivos informes bajo el asunto “Opinión sobre las reflexiones y/o recomendaciones de opiniones y líderes de opinión en materia de aplicación y cobertura del sistema de votación Voto Elecrónico-EG2016”. Como antes mencionaba, estos informes se encargaron de sincerizar la problemática generada por la implementación de tal sistema y sugirieron la reducción de su ámbito de aplicación. Inmediatamente después se informó mediante un comunicado de prensa la acertada disposición.

Siguiendo con esta historia, la ONPE ha informado recientemente la puesta a disposición el Laboratorio de Pruebas de Soluciones Tecnológicas para que los personeros de Fuerza Popular y Peruanos Por el Kambio puedan probar el sistema. Desde el 17 al 30 de mayo, sus representantes podrán revisar el sistema de Voto Electrónico Presencial (VEP), el Sistema de Escrutinio Automatizado (SEA) y Sistema de Cómputo de Resultados Electorales (SCORE). Además, tendrán acceso al código fuente de los programas de las soluciones tecnológicas, algo que hasta hoy no había sido permitido a nadie.

Como antes había comentado, la iniciativa por implementar el voto electrónico no es mala. No debemos crucificar la innovación nacional y el desarrollo de software de cualquier tipo. En el Perú existen excelentes programadores y no tengo dudas que quién desarrolló el VEP, el SEA y el SCORE lo haya hecho con la mayor precaución y seguridad que importa. Sin embargo, debemos entender que mientras se pongan en juego derechos constitucionales, las preguntas y dudas surgirán y quienes sean responsables deberán atenderlas.


  1. Los pedidos de acceso a la información pública fueron presentados por Erick Iriarte, Hugo Medina y Dania Coz. Todos están publicados en el perfil Scribd de Erick Iriarte y de Hugo Medina  ↩

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